Comprender la historia de la educación como la historia de los procesos no solo educativos sino también pedagógicos, de las instituciones docentes, de los acontecimientos políticos o económicos que la han marcado, más las actitudes y comportamiento en sociedades determinadas y el papel del maestro, entre otros factores, nos conducirá a enfatizarla como ciencia histórica, social y educativa que estudia una parte del comportamiento y la actividad humana. Pues todo fenómeno, teoría o idea sobre este campo, se debe registrar en el contexto de las condiciones culturales, sociales, económicas y políticas donde se concibe, por ello reclama del historiador, del investigador o del educador mismo, un tratamiento interdisciplinar, necesario para su objeto de estudio.

Por consiguiente, conocer la historia de la educación posibilita al ser humano desarrollar la conciencia de su posición personal dentro de la sociedad y debe ser común a todos, independiente de la actividad o profesión que ejerza, el grado escolar, la edad y la clase social a la cual pertenezca. Más aún, aprender, recrearse y sentir esta historia debe constituirse en un objetivo personal. El compromiso de enseñarla, escribirla o difundirla, implica una responsabilidad, una conciencia y un conjunto de acciones mucho mayor de lo que se le atribuye.

Coordinadores del número: María Mercedes Molina Hurtado y Yobenj Aucardo Chicangana Bayona

Publicado: 2017-09-29