• Biografía social de maestros/as: nuevos horizontes de conocimiento
    Núm. 18 (10)

    A través de este número temático se pretende enriquecer la mirada sobre diversas facetas del campo de la enseñanza, teniendo como foco central a las y los profesores. La biografía social, en tanto propuesta teórica y metodológica, permite conocer la vida social y cultural de un colectivo y de una época desde las vivencias personales. Con el estudio de los sujetos de la enseñanza, particularmente de los maestros/as, se pretende mostrar su capacidad de agencia en la hechura diaria de lo educativo. A través de la descripción y seguimiento de sus trayectorias de vida es posible esclarecer la forma como los mentores interactúan con las condiciones materiales y simbólicas de la enseñanza, con las comunidades escolares, con las políticas educativas, con los modelos pedagógicos, con las propuestas didácticas y materiales educativos que circularon en sus espacios de trabajo.

    Este acercamiento al mundo escolar pretende revelar que, en el marco de las políticas educativas y de las condiciones de enseñanza, existe un trabajo cotidiano que desarrollan profesores, alumnos y padres de familia y atenderlo permite conocer las especificidades de la enseñanza en distintos planos espaciales y temporales.

    Este campo de indagación surge de la renovación que ha experimentado la historia social y cultural en su búsqueda por desentrañar la compleja red de relaciones que se teje entre la estructura y los sujetos, entre lo colectivo y lo individual, entre lo prescrito y lo real. Como proponen historiadores como Dosse (2007) y Polgovsky (2010) desde la biografía social se pueden identificar los acontecimientos y procesos que fueron definitorios en la historia del sujeto, considerando la familia, la formación y la actividad laboral. Dinámica donde indudablemente los hacedores del trabajo educativo expresan su capacidad de crear y recrear las experiencias de enseñanza. En esa lógica, en México destacan los trabajos de Mary Kay Vaughan, Milada Bazant, María Teresa Fernández Aceves y Carlos Herrejón Peredo, quienes han abierto un amplio debate e interesantes sugerencias para historiar a los maestros y maestras.

    Cordinadores del número: María Guadalupe García Alcaraz y Luciano Oropeza Sandoval

  • Challenges of police training in democracy Desafíos de la formación policial en democracia. Julio-diciembre 2018
    Núm. 17 (9)

    Si se mira apenas hacia atrás, se podrían refrescar los momentos más ilustrativos del recorrido en el que las instituciones policiales en la región latinoamericana y en diversas partes del mundo adquirieron el estatus innegable de problema público constantemente examinado bajo la lupa mediática. Ese ejercicio nos estacionaría en cuestiones de corrupción (que abarca desde el pago de cuotas a jefes policiales, extorsión, secuestro, homicidios y crimen organizado), ineficacia para prevenir y administrar el delito, la inexistencia de procesos de inteligencia social preventiva para anticiparse a las situaciones que generan condiciones de violencia e ingobernabilidad o los históricos lazos ocultos e ilegales con la clase política que le han dado sentido a lo que algunos estudiosos han llamado el desgobierno político de la seguridad. Si se quiere revertir este panorama, es necesario impulsar procesos de reforma policial profundos, integrales y sostenidos. Pese a las resistencias naturales que implica cualquier cambio, estas organizaciones encargadas de mantener el orden y hacer cumplir la ley enfrentan hoy el complejo desafío de participar en un continuo proceso de reinvención a fin de alcanzar la efectividad que la sociedad demanda de su parte. Cambios profundos de sus estructuras y mentalidades al interior de sus propias filas y el reposicionar de la figura del policía en una sociedad cada vez más desencantada con sus funciones y resultados. Esto es, transformar y modernizar la misión social de la policía para que se reconozca el importante papel que juegan en la gobernabilidad democrática.

    Uno de los temas que más presente ha estado cuando se habla de reforma policial es el de la urgente formación y profesionalización de la policía. La falta de profesionalización policial favorece que se sedimenten formas arbitrarias, ineficaces e ignorantes de la legalidad tanto en el uso de la fuerza como en la consecución de las tareas propias de cada cuerpo policial. La idea generalizada de que la policía debe ser profesional funciona como referente simbólico que la gran mayoría acepta, aunque ello no merezca todavía un significado preciso y acabado. En ese sentido, el tema de este número de la revista se pregunta, ¿cómo se forma a la policía para la democracia?, ¿quiénes tienen hoy legitimidad para formar a un policía en nuestros países?, ¿cuál es la fuente de legitimidad y cuál es el conocimiento que debe transmitirse para la formación y profesionalización de un/a policía en democracia? ¿Cómo están siendo estos procesos y en qué medida están siendo congruentes con las rutinas reales del policía en servicio en contextos multicomplejos y de operación diversos? Se busca, promover una reflexión y discusión crítica sobre la formación, los sistemas de educación, el entrenamiento policial y su capacidad para funcionar como vehículo para la inducción de criterios, conocimientos científicos y técnicas encaminadas a satisfacer las normas y expectativas que sostiene la democracia. Al tiempo, el propósito de este debate es la generación de propuestas encaminadas a la adopción de nuevas perspectivas que tracen con nitidez una relación directa entre la calidad democrática de la educación, la profesionalización policial y la calidad democrática de las decisiones que adopta el policía en su quehacer cotidiano.

    Coordinadora del número: María Eugenia Suárez de Garay

  • Más allá de las aulas. Enero-junio 2018
    Núm. 16 (9)

    La investigación educativa es un campo amplio, con numerosas ramas para explorar el fenómeno de lo educativo. Si ya los temas para investigar sobre los sistemas de educación formal son incontables, podríamos argumentar que hay suficientes problemáticas para ocupar a las y los investigadores en esta área de manera exclusiva. No obstante, a partir del reconocimiento de las deficiencias en la calidad y la cobertura, se vuelve imprescindible, asimismo, valorar los proyectos que se elaboran con y para las personas excluidas de estos sistemas, que buscan “garantizar” el derecho a la educación. Es por eso que el número 16 de la revista Diálogos sobre educación. Temas actuales en investigación educativa propone analizar los proyectos educativos que se llevan a cabo más allá de los espacios tradicionales para la enseñanza.

    Existe una plétora de proyectos de educación impartidos por organizaciones de la sociedad civil, grupos religiosos, académicos o comunitarios, entre otros, interesados en desbordar los espacios escolares y los modelos educativos formales para explorar otros caminos. La mayoría de estas iniciativas tiene su origen en las emociones, y por ende muchas carecen de programas formales, evaluaciones de impacto y recursos básicos. Sin embargo, a lo largo de la última década ha habido numerosos esfuerzos por profesionalizar y fortalecer proyectos de este tipo desde el ámbito académico. Esperamos que este número de la revista contribuya a la difusión de algunos programas exitosos y al desarrollo de una mirada crítica sobre el lugar social que ocupa la educación fuera del aula.

    Coordinadora del número: Rebecca Danielle Strickland.

  • Educación en América Latina: perspectivas históricas. Julio-diciembre 2017
    Núm. 15 (8)

    Comprender la historia de la educación como la historia de los procesos no solo educativos sino también pedagógicos, de las instituciones docentes, de los acontecimientos políticos o económicos que la han marcado, más las actitudes y comportamiento en sociedades determinadas y el papel del maestro, entre otros factores, nos conducirá a enfatizarla como ciencia histórica, social y educativa que estudia una parte del comportamiento y la actividad humana. Pues todo fenómeno, teoría o idea sobre este campo, se debe registrar en el contexto de las condiciones culturales, sociales, económicas y políticas donde se concibe, por ello reclama del historiador, del investigador o del educador mismo, un tratamiento interdisciplinar, necesario para su objeto de estudio.

    Por consiguiente, conocer la historia de la educación posibilita al ser humano desarrollar la conciencia de su posición personal dentro de la sociedad y debe ser común a todos, independiente de la actividad o profesión que ejerza, el grado escolar, la edad y la clase social a la cual pertenezca. Más aún, aprender, recrearse y sentir esta historia debe constituirse en un objetivo personal. El compromiso de enseñarla, escribirla o difundirla, implica una responsabilidad, una conciencia y un conjunto de acciones mucho mayor de lo que se le atribuye.

    Coordinadores del número: María Mercedes Molina Hurtado y Yobenj Aucardo Chicangana Bayona

  • Políticas de educación superior. Enero-junio 2017
    Núm. 14 (8)

    En los últimos treinta años, el mundo de la educación superior ha pasado por numerosos cambios. Ha enfrentado transformaciones cuyas manifestaciones pueden evidenciarse en la diversificación de las instituciones tanto públicas como privadas, la heterogeneidad de los estudiantes, la diversidad de las formas de gobierno, los intentos de modernización y control de financiamiento ideados por y para las instituciones, y las propias transformaciones de los actores que las integran.

    A la par de estas mudanzas, el papel de las instituciones de educación superior como formadoras y proveedoras de ciudadanos y profesionales idóneos para el desarrollo social, económico, cultural y político del país, ha sido a menudo sometido a debate cuando no francamente cuestionado. Además de los cuestionamientos sobre la ideoneidad o la pertinencia de la educación superior, las instituciones encargadas se han venido enfrentando a nuevos desafíos, para los cuales no siempre han tenido soluciones, o a menudo éstas han sido erráticas y de corto alcance. Ello para decir que la educación superior mexicana y latinoamericana se ha visto desafiada en las últimas décadas por viejos y nuevos problemas que han demandado la adopción de diversas políticas públicas. Las instituciones y actores involucrados en la provisión de este servicio educativo han tenido que enfrentarse a cuestiones relativas a la ampliación de la matrícula, a la atención a grupos otrora excluidos de la educación superior, a la necesidad de diversificar las fuentes de financiamiento, a las exigencias del Estado en relación a la calidad y la evaluación, al imperativo de mayor vinculación entre sectores de la sociedad, a la integración de las nuevas tecnologías de información en el quehacer educativo, a la generación de conocimiento y de soluciones a los problemas nacionales, a la capacidad para adaptarse a un mundo sumamente dinámico, global y competitivo. Las decisiones adoptadas para atender estas nuevas realidades no han sido suficientes y sus impactos han resultado muchas veces precarios, cuando no perversos.

    Hoy más que nunca la educación superior en México y en América Latina (por no decir en todo el mundo) vive circunstancias particularmente desafiantes: realidades sumamente cambiantes y diversas que exigen nuevas políticas de formación, de desarrollo de capacidades y aptitudes para adaptarse a un entorno de incertidumbre. Estas y otras situaciones hacen que sean imperiosos el análisis, la discusión, la crítica informada y las propuestas razonadas en torno a las políticas públicas de educación superior. La revista, en este número, abre un espacio para confrontar reflexiones, compartir resultados de investigación e ideas que puedan contribuir a pensar en políticas alternativas de cara a los nuevos desafíos de la educación superior.

    Coordinadores del número: Nayeli Quevedo Huerta, Ducange Médor y Beatríz Adriana Bustos Torres

  • Educación, racismo e interculturalidad. Julio-diciembre, 2016
    Núm. 13 (7)

    En la era del multiculturalismo neoliberal y de las políticas internacionales que abogan por la inclusión educativa, se han exacerbado las prácticas xenofóbicas y racistas que culminan en la violación de los derechos humanos. Atendiendo que el racismo y la xenofobia son componentes que organizan jerarquías de poder en las múltiples esferas de las relaciones sociales, estas prácticas no se resuelven con campañas de información, de capacitación o con medidas de acciones afirmativas, como es el caso del acceso y permanencia de los pueblos originarios en la universidad. Antes bien, la escuela se encuentra ante el desafío de transformarse de manera profunda y cuestionar los entramados coloniales y nacionalistas por los que se ha regido, poniendo el ojo crítico en el carácter eurocéntrico de sus estructuras, en donde a lo largo de décadas se han reproducido currículos monoculturales y castellanizadores que privilegian a unos e invisibilizan a otros.

    De esta manera, el monográfico pretende analizar los factores, las formas y los sentidos del privilegio y del racismo en la educación en México y América Latina. Además de los procesos de discriminación institucional y exclusión que generan las políticas públicas hacia las llamadas minorías étnicas o políticas (pueblos indígenas, la comunidad china o la población afromexicana, entre otros), nos interesa escudriñar de manera crítica y transdisciplinaria las prácticas cotidianas que se expresan explícita y sutilmente en la socialización, el aprendizaje, la convivencia en la vida diaria de las escuelas públicas y privadas, de educación inicial, básica, medio superior y superior. Con ello se pretende interrogar el carácter racista de la educación para develar aquellos obstáculos que impiden el ejercicio de una interculturalidad plena, que contribuya a la democratización de sociedades plurales.

  • Educación y formación. Enero-junio 2016
    Núm. 12 (7)

    ¿Cómo pensar el tema de la diferencia en el ámbito de la educación, en el contexto de la llamada globalización?, ¿qué implicaciones tiene hacerlo? Este número tiene en el centro de su contenido temático estas preguntas que son reflexionadas desde distintos ángulos y problemáticas concretas. 

    En las últimas décadas se ha insistido en la importancia de combatir la discriminación en el ámbito educativo; se ha señalado este fenómeno en relación con el género, con la etnicidad, con los grupos de edad, con las necesidades educativas especiales, y otras diferencias cada vez más presentes en este ámbito. 

    El concepto de diferencia ha tomado relevancia en la teoría social contemporánea a partir de tres fuentes básicas: el pensamiento feminista, la teoría literaria y el psicoanálisis, desde los cuales es posible decir que dicho concepto puede ser entendido en tres planos distintos: como una diversidad de la experiencia, como un significado posicional y directamente relacionado con la diferencia sexual.

  • Lectura y Educación. Julio-diciembre 2015
    Núm. 11 (6)

    En la actualidad, la posibilidad de comprender el significado que se encierra en la palabra escrita forma parte de la vida cotidiana, sin embargo, el desarrollo de la habilidad lectora es sumamente complejo, y puede llegar a ser un factor de diferenciación y exclusión social hacia quienes no saben leer y escribir. A pesar de que la alfabetización se considera un derecho humano asociado a la educación, en América Latina se estima que más de 40 millones de personas adultas no saben leer, mientras que en México la cifra estimada en personas mayores de 15 años es de 5.4 millones. 

    Por otra parte, el acceso a servicios escolares no determina que un niño aprenda a leer, hoy en día se estima que alrededor de 10% de los niños que inician el aprendizaje lector experimentarán dificultades para alcanzar su dominio, por lo cual resulta relevante el análisis y reflexión de los procesos implicados en el aprendizaje de la lectura, así como de las estrategias utilizadas en la enseñanza.

    Al ser la lectura uno de los aprendizajes básicos que determinan el acceso al conocimiento formal así como la posibilidad de participar en forma activa dentro de la sociedad, resulta muy relevante tratar de comprender cuáles son los factores tanto sociales como cognitivos que inciden en la adquisición y desarrollo de la lectura.

    Finalmente, cabe preguntarnos qué sucede con quienes aprenden a leer, qué tipo de prácticas lectoras se realizan, cómo incide este aprendizaje en la generación de nuevos conocimientos y destrezas, qué representa la lectura en una sociedad alfabetizada.

    No es suficiente analizar el proceso y problemática de la competencia lectora; los estudios de la sociología de la lectura explotan una veta interesante relacionada con los consumos culturales. Por ejemplo, hoy en día hay una fuerte presencia de los libros denominados de autoayuda que son los que tienen el más alto tiraje y número de ventas. Las novelas de corte sentimental se han convertido en la nueva moral juvenil y los indicadores de lectura permiten inferir nuevos problemas que aquejan tanto a los padres como a los lectores núbiles.

  • Infancias, escuela y educación. Enero-junio 2015
    Núm. 10 (6)

    El impacto de las crisis sociales y de gestión pública que en los últimos tiempos ha sufrido la región latinoamericana ha generado investigaciones y debates sobre las distintas problemáticas que atañen a niños y niñas en el continente, develando, de manera central, que se trata de infancias distintas a pesar de que se insiste en alcanzar modelos hegemónicos que resultan ajenos a las experiencias singulares y colectivas concretas.

    Ya desde los últimos años del siglo pasado algunas reflexiones apuntaron el fin de la niñez, de aquella concepción moderna que configuró la escuela –junto con el hogar- como el espacio social ideal en el que niños y niñas se formarían y cohesionarían colectivamente, como entes de “naturaleza” distinta a los adultos, sujetos a una institución que les sería propia y mediante la cual atravesarían procesos normativos que les permitirían integrarse a un orden social.

    En relación con la escuela y la educación, las discusiones giran en torno a los problemas de aprendizaje y la educabilidad del niño, problemas de conducta, violencia exacerbada y sistemas de castigo, así como aquello que el propio modelo no comprende: niños y niñas indígenas para quienes el español no es su lengua materna, a quienes se les han configurado prototipos particulares de enseñanza que acusan enormes deficiencias, o estudiantes apurados por abandonar las aulas porque el trabajo los espera.

    Pensar en esta triada, por tanto, abre la posibilidad de observar dentro y fuera de las aulas escolares para reflexionar sobre aquellos niños y niñas a quienes hoy el modelo educativo no les es suficiente, en esas otras infancias que han quedado fuera de la escuela pero que atraviesan procesos sociales que pueden ser pensados desde estas tres categorías, también problematizadas con otras nociones: disciplinamiento, violencia y abandono, por mencionar algunas.

  • Sujetos de la educación y cultura. Enero-junio 2014
    Núm. 8 (5)

    El presente número de Diálogos en Educación se articulará en torno a la reflexión sobre la gesta de los sujetos a partir de las relaciones con sus objetos amorosos, es decir, aquellos seres humanos que los cuidan, haciéndoles posible su desarrollo y su inserción en el mundo cultural.

    Más desvalidos que los individuos de otras especies, hemos sobrevivido gracias al desarrollo de la inteligencia y la creación de cultura. Nuestra vida ocurre en un vaivén dialéctico entre el afán de sustentar y hacer posible la expresión de nuestra singularidad y la exigencia de convivir y participar en el sustento y la recreación cultural.

    Aquí invitamos a hacer una reflexión sobre los múltiples campos en los que se manifiesta esa dialéctica entre los sujetos y sus culturas de adscripción, así como sobre la manera como la educación incide en las singularidades y en el freno o promoción del cambio cultural.

  • México al 2018: reforma educativa, políticas educativas y proyecto de nación. Julio-diciembre 2014
    Núm. 9 (5)

    La reforma educativa iniciada en 2013 así como la publicación del Plan Nacional de Desarrollo y del Programa Sectorial de Educación del Gobierno de la República al 2018, han dado pie a un intercambio de ideas, debates y propuestas entre especialistas de índole distinta. La revista electrónica Diálogos sobre Educación. Temas actuales en investigación educativa, se propone como un espacio que busca conjuntar análisis desde diversas ópticas acerca de la nación que podemos esperar al 2018 a la luz de los cambios educativos actualmente en proceso.

    Entre los temas que ponemos a consideración para la discusión están:

    a) Los niveles de articulación entre Reforma educativa, Políticas educativas y Programa Sectorial de Educación en el marco de un Plan Nacional de Desarrollo que, a diferencia de los anteriores, ha establecido a la educación con calidad como una de las cinco metas nacionales y considera entre sus estrategias transversales la perspectiva de género junto con la democratización de la productividad y la modernización del gobierno.

    b) Las dimensiones, niveles y elementos ponderados, así como aquellos que han pasado a segundos términos o incluso no han sido considerados, al establecer a la educación con calidad como una prioridad nacional.

    c) La manera en la que debe articularse la búsqueda de la educación con calidad con el impulso a la ciencia y al desarrollo tecnológico en el país.

    d) La dimensión internacional del campo educativo mexicano.

    e) Los retos de una verdadera inclusión de la perspectiva de género en la educación en México.

    f) Los avances y logros en materia educativa que podemos esperar al 2018 dadas las circunstancias actuales ¿Qué es lo que nos van seguir debiendo?

    g) La manera en la que la búsqueda de una educación con calidad habrá de colaborar para el logro del proyecto de nación perfilado por el Gobierno Federal.

  • Educación y diferencia: etnia, clase, género, generación. Julio-diciembre 2013
    Núm. 7 (4)

    ¿Cómo pensar el tema de la diferencia en el ámbito de la educación, en el contexto de la llamada globalización?, ¿qué implicaciones tiene hacerlo? Este número tiene en el centro de su contenido temático estas preguntas que son reflexionadas desde distintos ángulos y problemáticas concretas.

    En las últimas décadas se ha insistido en la importancia de combatir la discriminación en el ámbito educativo; se ha señalado este fenómeno en relación con el género, con la etnicidad, con los grupos de edad, con las necesidades educativas especiales, y otras diferencias cada vez más presentes en este ámbito.

    El concepto de diferencia ha tomado relevancia en la teoría social contemporánea a partir de tres fuentes básicas: el pensamiento feminista, la teoría literaria y el psicoanálisis, desde los cuales es posible decir que dicho concepto puede ser entendido en tres planos distintos: como una diversidad de la experiencia, como un significado posicional y directamente relacionado con la diferencia sexual.

  • Número especial: Políticas públicas de educación en el contexto Latinoamericano. Enero-junio 2013
    Núm. 6 (4)

    La vinculación entre políticas públicas y educación ha sido tema de análisis a lo largo de la historia, a veces sin que pueda establecerse de manera nítida hasta dónde las políticas orientan y dan sentido a las acciones educativas, o si dichas políticas logran impactar a los grupos sociales para los que son destinadas hasta el punto de contribuir a la formación de identidades nacionales, regionales o locales por medio de los diversos programas educativos. Por otra parte, las políticas públicas de educación encuentran, cada vez más, diversas reacciones entre los actores institucionales y sociales; se trata ahora de una doble vía en donde no es tan simple imponer las políticas como decisiones unilaterales, por ello todas las voces tienen que ser oídas, las “autorizadas” de los expertos diseñadores de políticas, las de los investigadores que aportan conocimiento que puede orientar la toma de decisiones y las de quienes viven en lo cotidiano las consecuencias de dichas decisiones como son los educadores, los estudiantes y la población en general. Este es el panorama desde el cual fueron abordados los diversos artículos que conforman este número de la revista, ubicados fundamentalmente en el contexto de lo que ocurre en Latinoamérica. Son artículos que nacieron asociados al XVI Encuentro Internacional de Investigación Educativa que tuvo lugar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en el mes de noviembre de 2012 y cuyos autores tuvieron la gentileza de entregarlos como colaboración para la revista Diálogos sobre Educación.

  • Educación y culturas digitales. Julio-diciembre 2012
    Núm. 5 (3)

    La educación está en el corazón mismo de la condición humana; por esta razón, toda reflexión sobre lo educativo alude a nuestro ser y actuar como miembros de una comunidad, a las maneras como contribuimos a conformarla y a los procesos de generación de subjetividades colectivas que hacen posible la vida en común. Bajo este ángulo, la sección temática “Educación y culturas digitales” tiene como propósito adentrarnos en las múltiples relaciones que se establecen entre la educación y la cultura contemporánea, fuertemente marcadas por el uso de tecnologías de información y comunicación. Llamamos “culturas digitales” al entramado de significado y acción social vinculado al uso cada vez más intensivo de dichas tecnologías; se escribe en plural para subrayar la imposibilidad de examinar el amplio universo que conforman bajo una sola directriz o lente analítico. Por su parte, la educación es entendida en su concepción más amplia, que incluye prácticas escolares o propiamente orientadas a la instrucción, al igual que toda actividad que involucre una producción social de conocimiento.

  • Tendencias en la política de evaluación del sistema educativo. Julio-diciembre 2011
    Núm. 3 (2)

    Educación y evaluación han ido siempre de la mano, pero en nuestra época se ha ido produciendo poco a poco una revolución silenciosa en todos los rubros relevantes: quién evalúa, cómo evalúa, a quién evalúa. De ahí la enorme importancia que el tema de la evaluación tiene para la investigación educativa actual. 

    Tradicionalmente eran los maestros quienes evaluaban a sus alumnos, para lo cual habían sido ellos previamente evaluados por sus maestros, y así sucesivamente en una cadena cuyo inicio puede fijarse sea histórica o míticamente. Una vez extendido el grado, establecidas las credenciales y otorgado el cargo de maestro, sólo él decidía cómo evaluar a sus alumnos. Se establecieron en su momento ciertos controles sobre el contenido de los programas, pero en último término era cada vez el maestro quien decidía si el alumno había aprendido lo que se supone que el maestro le había enseñado de acuerdo con el programa. Hoy día eso ha cambiado y está cambiando cada vez más. El cambio se ha producido en tres direcciones. 

    Por un lado, hemos aprendido que es necesario evaluar a los alumnos más allá de lo que sus maestros lo hacen. Hoy día el maestro ya no es dueño y soberano de decidir si un alumno sabe o no sabe lo que se supone que debería saber. Existen procedimientos y comisiones de evaluación para verificar si los alumnos han aprendido lo que deberían haber aprendido. Esto es de particular importancia en vista de la heterogeneidad (social, económica, cultural, lingüística, cognitiva) de los estudiantes. 

    Por otro lado, hemos aprendido que es necesario evaluar a los maestros mismos. Por muchas razones de entre las cuales basta mencionar el hecho de que vivimos en una sociedad más dinámica que la de nuestros abuelos, una sociedad en la que los conocimientos y los métodos para adquirirlos cambian muy rápidamente, nos hemos convencido de que un maestro certificado podría muy buen después de un tiempo más o menos breve perder las competencias adquiridas. Así hemos empezado a instituir métodos para evaluar a los maestros. 

    Finalmente, hemos aprendido que cada programa, cada intervención, cada método es en principio solamente una promesa de éxito, y que debemos contrastar la promesa con el resultado efectivo. Esto es especialmente importante en vista de que, gracias a los resultados de las evaluaciones que hemos descrito en los dos párrafos anteriores, nos hemos visto forzados en muchos casos a reconocer que ni los estudiantes aprenden ni los maestros enseñan lo que deberían. 

    A pesar de que esta revolución silenciosa afecta ocasionalmente intereses creados, la consideración tranquila y serena de sus razones debe llevarnos a abrazarla. Podremos en algún caso particular oponernos a una cierta manera de evaluar, pero nunca a la necesidad de hacerlo; podremos, por ejemplo, pensar que ni estudiantes ni maestros ni métodos son iguales, y que, si se trata de evaluar, debemos considerar siempre las diferencias. Lo que no podemos hacer es rechazar sin más la evaluación. En efecto, sin evaluación oportuna y constante, la educación literalmente no tiene ningún valor.